¿Qué es lo que Dios quiere de mí y de ti en esta cuarentena?

Myron Guachalla
Myron Guachalla

Les saludo en La Paz de Nuestro Señor Jesucristo. 

A todos los Amigos del mundo

Sé que muchos de ustedes están en un aislamiento preventivo, esto repercute en un tiempo de incertidumbre, quizás estés desesperado por querer salir o quizás la empresa  donde trabajas va a quebrar, y  ¡No sabes que harás! o  tal vez estés en una condición médica de una magnitud considerable. Cualquiera que sea tu situación,  esto podría causar en muchos estrés. Déjame decirte que también estoy pasando un tiempo de cuarentena y todo lo que anteriormente leíste ya vino a mi mente, el mundo está ahora enfrentando una crisis y lidiando con un enemigo invisible. 

De acuerdo a la historia, el mundo  ya ha enfrentado diferentes obstáculos: La Plaga de Atenas en el año 430 A.C, mató a 150,000 personas, la peste Antonina en el año 166, que duro 15 años y mató a 5 millones de personas. Podemos mencionar otras pestes como la Cipriano, la bubónica, la peste negra, la gripe española en 1918, que mató entre 20 y 40 millones de personas. Desde hace más de 100 años no se había vuelto a tener una experiencia, como la de la actualidad.

Desde hace tiempo Jesús hablo en Lucas 21:11 que ya eran los últimos tiempos. Y en cada una de las pestes mencionadas anteriormente Dios pudo levantar a la humanidad en todas esas ocasiones. ¡Quizá esta generación no presenció algo similar. Aunque no quiero dejar de mencionar la Segunda Guerra Mundial, donde la humanidad vivió tiempos difíciles! Pero de cada tiempo difícil Dios envía enseñanzas para nuestras vidas.  Dios tiene un plan para cada uno de nosotros y estoy seguro que cada uno estamos aprendiendo y tomando lecciones para nuestras vidas. Entonces me invita a preguntar ¿Qué es lo que Dios quiere de mí y de ti en esta cuarentena? ¿Cómo demostramos y hacemos llegar el amor de Dios durante este tiempo de aflicción? Examinemos nuestros corazones y retomemos nuestros caminos. Dios quiere hablarnos a nuestra condición. Es una oportunidad  para escuchar su voz, buscar su voluntad y encontrar lo que Él quiere de nosotros. Enfoquemos en lo que de verdad tiene significado en esta vida, Amar a Dios y a nuestro prójimo, Deuteronomio 6:4-5

Su amigo en Cristo,
Myron Guachalla
Junta Anual Amigos Central de Bolivia

Esperanza en Tiempos de Angustia

Nelson Medardo Ayala
Nelson Medardo Ayala

¡Ánimo!, no tengan miedo; soy yo. Mateo 14:27.

Un grupo de hombres suben a una barca que repente es sacudida por las olas del mar; en medio de una noche incierta enfrentan el miedo, luego de experimentar el milagro; ahora, experimentan el miedo. El miedo es un sentimiento natural ante la incertidumbre, es una reacción de desagrado, es la respuesta que manifestamos cuando el panorama se torna desconocido, es una sensación de peligro ante una amenaza real o ilusoria; provoca cierto nivel de desconfianza y nos impulsa a creer que algo peor puede suceder en cualquier momento.  El miedo nos altera a tal punto de provocar angustia y activa o prepara a nuestro organismo para una respuesta inmediata.  El miedo bloquea nuestros pensamientos y en muchas ocasiones hasta nuestras acciones. El escenario que enfrentaos hoy en día activa nuestros sentimientos, el miedo está presente en mayor o menor grado.

¿Ha sentido miedo en los últimos días? ¿Alguien de su familia lo ha experimentado? ¿En su comunidad? ¿En su Junta? Durante los últimos días se puede percibir que estamos rodeados de miedo. Temor, espanto, pavor, pánico, timidez, horror, alarma susto, sobresalto, desconfianza, turbación, sorpresa, son algunos sinónimos de esta palabra. Lo contrario al miedo es valor, tranquilidad, quietud, reposo, sosiego, paz, calma, serenidad. Pero cabe preguntarnos: ¿cuál es la diferencia entre los que enfrentan miedo y los que tiene tranquilidad? La respuesta tiene que ver con la forma de enfrentar la situación, la reacción sobre la acción.  Alguien dijo que la vida es el 10% de lo que sucede y el 90% de cómo reaccionamos ante lo que sucede.  Nuestras reacciones son determinantes, una reacción es un proceso instintivo; y el instinto muchas veces, sobrepasa nuestra razón. Para vencer el miedo hay que recobrar la confianza; la confianza tiene que ver con la esperanza y la esperanza surge cuando consideramos algo como alcanzable, esa esperanza tiene que ver con la fe.  A mayor miedo, menos fe; a mayor fe menos miedo.  Jesús, el gran “Yo Soy” está con nosotros, y el viene nuevamente a nuestra barca en medio de esta tormenta que estamos viviendo, y nos recuerda: ¡Ánimo!, no tengan miedo; soy yo.

Nelson Medardo Ayala
Junta Anual Amigos de El Salvador
Abril de 2020